LA MÚSICA Y EL CEREBRO: ESCUCHA ACTIVA

¿POR QUÉ MÚSICA? - SEGUNDA PARTE-A: La música y el cerebro por Frank Fitzpatrick

"Una canción sobrevivirá todos los sermones en la memoria." - Henry Giles

La música es como una mega-vitamina para el cerebro. La música puede aumentar la receptividad y retención de información, ayuda en el desarrollo cognitivo de los niños, a cambiar nuestras percepciones y estados emocionales, e inspirar la creatividad y el pensamiento innovador. Escuchar música, lo cual vamos a cubrir en el capítulo siguiente, hace que se activen simultáneamente más áreas del cerebro humano que cualquier otra actividad conocida. ¿Cómo podemos aprovechar esta riqueza de activación neural? Vamos a empezar con lo que yo llamo la escucha activa.

La clave de la escucha activa es dar toda la atención a la experiencia musical, aunque sea sólo por un par de minutos. Cuanto más enfocados escuchemos, más involucramos las diferentes áreas de nuestro cerebro. Cuanto más involucramos y cuantos más sentidos se activan, la fuerza de una pieza musical es mayor, brindando un efecto positivo en nuestro estado físico, emocional y mental, especialmente cuando volvamos a esa misma pieza más tarde.

Éstos son algunos consejos para la escucha activa. Puede practicar este ejercicio ahora, tomando un par de minutos para escuchar la selección musical que se encuentra abajo, o puede guardar estas instrucciones para más tarde. Seleccione una pieza musical emocionalmente atractiva y relajante. Revise las sugerencias antes de reproduccir la música, ya que tendrá que mantener los ojos cerrados y evitar interrupciones durante el viaje musical.

· Prepararse: Siéntese derecho (o acostado), apague el teléfono, relájese, deje al lado las tensiones del día.

· Sintonice: Cierre los ojos y respire lento. El cerrar los ojos nos ayuda a mantenernos enfocados y agudiza los sentidos auditivos.

· Incorpore: Absorba la música junto con su respiración, y note que resuena en su cuerpo. Si gusta, ponga una mano sobre el corazón y la otra en el diafragma. Involucre a los otros sentidos.

· Sienta: ¿De qué manera la música le mueve emocionalmente? Sintonice esos sentimientos.

· Visualize: ¿Existen imágenes o colores que vienen a la mente? Deje que la música active esa fuente creativa conocida como imaginación.

· Analice: Preste atención a los detalles en la música como el contorno melódico, forma musical, armonía, instrumentación y dinámica. Esto se le conoce como escucha crítica, y puede ser buen ejercicio para el cerebro y para ayudar a mantener la concentración. Sin embargo, es importante no ser crítico o dejar que la mente quite esa felicidad.

· Tome na pausa: · Tome una pausa: Es importante tomar unos minutos después de escuchar la composición, antes de abrir sus ojos. Deje que su sistema procese totalmente la experiencia. El siguiente extracto le llevará en un viaje de 2 min 30 segundos. Es una hermosa composición por el italiano Ennio Morricone, de la banda sonora original llamada La Misión.

La Misión- Ennio Morricone
Después de abrir los ojos, tome un momento para notar si algo ha cambiado para usted. Perciba si algo ha cambiado a su alrededor en la habitación. Existen numerosos beneficios de la escucha activa - desde psicológico, físico, a lo espiritual; demasiados para cubrir en detalle en este blog corto. A continuación, he incluido una lista de los beneficios. Volveré a hablar de algunos de ellos en el transcurso de las próximas semanas.

BENEFICIOS DE UNA ESCUCHA ACTIVA:

· Emocional: Cambia positivamente nuestro estado de ánimo, ayudando a crear óptimos estados mentales y emocionales.

· Físicos: A través del ritmo; se mejora la circulación, desaceleración y regulación de la respiración y el aumento de nuestro sistema inmunológico.

· Mental: Mejora la memoria y la concentración, estimula la activación cerebral; alivia el estrés.

· Social: Fomenta la confianza y las habilidades sociales, establece el estado de ánimo para una mejor conexión.

· Electricidad: Cambia nuestras ondas cerebrales de Beta a estados más relajados de Alfa y Theta.

· Neurológicas: Ayuda a restaurar y regular nuestro sistema nervioso.

· Espiritual: Nos ayuda a estar más presentes, incrementar la empatía; nos ayuda a alcanzar estados elevados de conciencia.

· Energética: Nos ayuda a relajar y recargar energías, ayudando a motivarnos y mantenernos despiertos.

· Química: Aumento de la liberación de la dopamina, serotonina y prolactina.

Una cosa que se debe tomar en cuenta es que las preferencias musicales son subjetivas. Es importante que elija la música que le relaje de manera personal o le inspire y motive. Una vez que encuentre esa composición que le ayuda a alcanzar su estado particular deseado, repitiendo el ejercicio diario durante dos o tres semanas, aumentará significativamente los efectos beneficiosos y ayudará a cambiar rápidamente cuando regrese a esa misma selección. Su lista musical puede convertirse en su caja de herramientas personal para optimizar su estado mental y emocional cada vez que lo necesite.